sábado, 12 de abril de 2014

Perdóneme

Usted...


Perdóneme;
No porque me ame
No porque me necesite
No porque sea difícil la ausencia
No porque sí
No porque no
No porque no sepa qué hacer
No porque lo necesite yo a usted
No porque mi vida dependa de aquello

Perdóneme porque es sincero
porque quiere perdonarme
porque me harté de errar
Perdóneme porque le amo
Porque le amo con un indescriptible sentimiento
Perdóneme porque le nace
Y no porque lo obligo

Perdóneme porque le prometo
Y le reprometo, que esta humilde señorita
cambiará por su perdón
cambiará para caminar de su mano
cambiará porque lo quiere
cambiará porque lo necesita

Usted... perdóneme porque el corazón me lo pide
porque desde el suelo saboreo la derrota de perderlo
y es como si me arrancara los ojos
y es como si lo sintiera partir para no volver
y es como si mil hormigas me mordieran el alma
para que yo aprenda a importar
a ganarme su confianza otra vez

Perdóneme porque si esta vez usted no me perdona
Esta sola señorita, morirá en su alma y su amor
Morirá para no volver

Jamás podré superarlo

Un buen comienzo, uno perfecto... me atrevo a decir. Todo partió con una hermosa noche estrellada, donde las intenciones eran otras, donde el trato con un amigo quiso ser respetado. Uno nunca sabe cómo van a terminar las cosas, sin embargo, se puede tomar la decisión de hacer lo correcto, o lo que uno quiere.

El error más grande que se puede llegar a cometer, es tomar decisiones a costa del egoísmo propio, a partir de un pensamiento individualista, donde piensas sólo en tu bienestar y no en la persona que está a tu lado. Yo fui egoísta, el mayor castigo de la vida, es el karma. Es lo más justo, uno obtiene lo que da... Así es el círculo de la vida y nada ni nadie puede cambiarlo. Se me ocurrió que pude ser Dios, que tenía la habilidad, capacidad, poder de castigar a alguien porque creí que la justicia estaba en mis manos, qué error... ¡Vaya, qué herré!. Jamás pensé que las cosas se volverían contra mi, no soy una buena pensante, no tomo buenas decisiones, las cosas se me van de las manos en cuanto a tópicos importantes en mi vida; me pongo nerviosa, creo que la mejor opción es actually la única y sí, estaba tan equivocada.

Uno no se da cuenta hasta que tiene las patas bien metidas en el barro, en la arena movediza... Es como si en verdad quisiera que eso pasara, como si el destino tuviera algo grande que enseñarme y yo sólo me dedico a ignorarlo, por lo egoísta que soy. Hoy volví a mentir, hoy volví a equivocarme. Niñ@s, no hagan eso. ES MALO. Si la persona que tienen a su lado, aunque sea espiritualmente, te importa... Entonces, sé lo más transparente que puedas ser, aprovecha cada momento de sinceridad. No sé si se acordarán del cuento de Juanito y el Lobo. El final es bastante triste, la verdad. Uno dice que hay mentiras piadosas, que es para "proteger" a la víctima, entonces uno siente que hace un buen acto, uno de esos morales. Piensa que al hacer eso, obtiene el derecho automático de que nadie pueda mentirle, de que nadie le esconda cosas. Es tan triste engañarse a sí mismo, y que para por fin poder entender el significado de una honestidad real, tengamos que perder algo que realmente nos duele, como cuando éramos pequeños y nos quitaban la muñeca más linda que teníamos, para que la compartiéramos con la amiga... Pucha que dolía esa tontera, siendo uno tan pequeño y teniendo una mente tan simple.

Sé que en algún momento de la vida, toda verdad sale a la luz. No hay crimen perfecto, dicen. Me equivoqué y pretendo arreglarlo. No soy más que una humana aprendiendo a querer cada día, a pesar de llevar 5 años intentándolo.

¿Cuántas veces podremos equivocarnos para poder resetear la vida? Será que me tendré que quedar sin la otra mitad (yo diría que más de la mitad, sin esa persona no podría haber crecido de la forma en que lo hice durante este tiempo compartido), para poder al fin entender lo que hice?

Mentir, mentir. Qué cosa más fea. Qué cosa más repudiable, qué cosa más sansionable.


Sé bien que no merezco más oportunidades de la que este ser tan maravilloso me ha brindado. Sé que tendré que quedarme sola para poder por fin entender lo que he hecho. Sé bien todo eso... Pero y, ¿qué pasa si quiero arreglarlo? ¿Qué pasa si no quiero quedarme en la oscuridad de mis temores y pesares, sino más bien, afrontar lo que me atormenta?

Sinceramente no sé qué hacer para arreglarlo, no sé cómo demostrar lo equivocada y arrepentida que estoy, mentir jamás será la mejor opción, pero no puedo permitirme una vez más, dejar escapar algo tan hermoso y raro, que en estos días es tan difícil de encontrar. Alguien que después de equivocarse, pueda darse cuenta de su error y querer arreglarlo. Alguien que da el tiempo para poder explicar, alguien que ame tan limpia y puramente. Alguien que tuvo la intención de hacerme la madre de sus hijos, la acompañante en este duro viaje que es la vida, porque pensó que a lo mejor, mi compañía ayudaría a pacificar sus demonios... A hacer los días más llevaderos, en vez de arruinarlos con sus errores...


A tí, a tí, que te amo con la sinceridad más pura que puede existir, a tí; que quiero entregarte todo de mí. A tí, que por fin he comenzado a apreciar lo que en verdad me has entregado durante todo este periodo, parte de tu vida, la nuestra. A tí, Amor. Lo que eres, obtendrás. Obtendrás la más blanca de las verdades... Te amo, y si no merezco estar contigo, entonces merezco la muerte. No física, pero espiritual... De porvida.

Que el dios misericordioso, pierda cuidado y me castigue con el más grande de sus penitencias, pero que no te quite de mi vida... Que no me quite la oportunidad de ser una mejor persona, de enmendar las heridas provocadas por mi duro puño de mentiras... Que no te aparte de mi corazón.