domingo, 6 de marzo de 2011

Sufucientes cursilerías en mi blog, claro está que volverán... pero ahora a relatar otra historia.

Un 17 de octubre, me tocó hacer un largo viaje... olvídense de que que de Santiago/Rancagua a Concepción/Valdivia... no, eso jamás se le igualará. Me ha tocado hacer un viaje en avión; el primero en mi vida (jeje) y tan largo que duró unas 13 horas, redondeando. Nuuuuuuuuuuuuuunca se me pasó por el mate que me iba a subir a un avión, menos viajar a un país tan escondido como lo es Nueva Zeland(i)a. Me agrada... no puedo comparar tanto, dado que mi historial de viajes no es muy grande que digamos... pero bueno, se parece mucho al sur de Chile... (Ahhh! Mi Chilito... ) pero la gente es totalmente diferente; sí, si sé que se habla inglés (aunque otro tipo de inglés picado a británico+australiano=kiwi), pero es a otro aspecto al que me refiero. Su gente es amable... si la ves por la calle y logras hacer contacto visual... TE SONRÍEN.

{por editar, debo seguir haciendo pie de limón :D}